Última actualización: junio de 2026 · Revisado por el equipo de Pogi's Pet Supplies
Cualquiera que tenga una mascota sabe que los paseos con un perro suelen terminar con la recogida de sus cacas. Pero ¿qué ocurre si, de repente, tu perro empieza a dejar más montones de lo habitual? Puede resultar desconcertante que la rutina intestinal de un perro sano cambie de un día para otro.
La mayoría de los perros adultos hacen caca entre una y tres veces al día, mientras que los cachorros pueden hacerlo cinco o incluso seis veces al día. Es totalmente normal mientras su aparato digestivo se desarrolla, pero superar estos intervalos puede indicar que hay algo a lo que conviene prestar atención.
En esta guía explicamos por qué tu perro podría estar haciendo tanta caca, cuándo se debe simplemente al crecimiento o a sus hábitos alimentarios y cuándo podría indicar un problema de salud subyacente. Sigue leyendo: incluso compartiremos consejos para estar siempre preparado con las Bolsas compostables para caca de perro Pogi’s.
10 causas habituales por las que los perros hacen caca con frecuencia (y cómo saber qué es normal)

1. Comer en exceso o recibir demasiados premios
La salud digestiva de un perro está estrechamente relacionada con la cantidad de comida que ingiere y la frecuencia con la que come. Cuando un perro come más de lo que necesita su organismo, las calorías adicionales no se absorben, sino que recorren rápidamente el aparato digestivo. Esto suele hacer que defeque con más frecuencia de lo habitual.
Piensa en esas galletas de más que le pasas por debajo de la mesa o en el puñado de premios crujientes que recibe durante las sesiones de adiestramiento. Aunque parezcan inofensivos, demasiados tentempiés pueden sobrecargar el estómago de tu perro y dar lugar a deposiciones más voluminosas o frecuentes.
Los premios de baja calidad, con ingredientes de relleno o subproductos, empeoran el problema porque aumentan el volumen sin aportar mucho valor nutricional.
Muchas personas no se dan cuenta de lo fácil que es sobrealimentar a su mascota, sobre todo si no tienen en cuenta los premios al calcular las raciones diarias. Utilizar una calculadora de calorías para mascotas o consultar al veterinario puede ayudarte a equilibrar las comidas y los tentempiés para que tu perro tenga una rutina intestinal más saludable. Esto es más importante que nunca, ya que casi el 60 % de los perros de Estados Unidos tienen sobrepeso, y comer en exceso es una de las principales causas de defecación excesiva.
2. Cambios repentinos en la dieta o sensibilidades alimentarias
Una de las formas más rápidas de alterar los hábitos intestinales de un perro es cambiar demasiado deprisa lo que se le pone en el comedero. Los perros tienen un aparato digestivo delicado, e incluso algo tan sencillo como pasar de una marca de pienso a otra puede alterar el equilibrio intestinal.
Las proteínas nuevas, como el pollo, la ternera o el cordero, pueden parecer inofensivas, pero en algunos perros pueden provocar sensibilidades alimentarias. La intolerancia al trigo, la soja o los lácteos también es habitual y, cuando estos ingredientes no les sientan bien, suelen aparecer deposiciones más frecuentes o blandas, e incluso mucosidad en las heces.
La clave está en tener paciencia. La transición de una dieta a otra debe realizarse a lo largo de siete a diez días para que el microbioma intestinal tenga tiempo de adaptarse. Este cambio gradual ayuda a reducir la probabilidad de una defecación excesiva y protege la salud digestiva de tu perro.
3. Dietas ricas en fibra
Hacer caca con frecuencia no siempre indica una urgencia médica. A veces, la causa está en la propia lista de ingredientes. La fibra desempeña un papel importante en la regulación del tránsito intestinal del perro, pero, cuando la cantidad es demasiado elevada, las deposiciones pueden volverse más voluminosas y frecuentes.
Muchas fórmulas de «control de peso» y algunas «sin cereales» utilizan guisantes, legumbres o pulpa de remolacha para aumentar el contenido de fibra. Aunque esto ayuda a que los perros se sientan saciados, a menudo provoca una defecación excesiva que desconcierta a sus cuidadores.
Como referencia, el contenido recomendado de fibra bruta de la mayoría de los piensos secos para perros se sitúa entre el 2,5 y el 4,5 %, según la raza y el perfil de salud de tu perro. Una cantidad muy superior puede obligar al aparato digestivo a trabajar más de la cuenta.
Si tu perro está sano por lo demás, pero hace caca más veces de lo habitual, examina con atención el saco de pienso. Puede que baste con ajustar ligeramente los niveles de fibra para que su rutina intestinal vuelva a la normalidad.
4. Estrés, ansiedad o excitación excesiva
El organismo de un perro no solo reacciona a la comida; también responde a las emociones. El estrés o los arrebatos de excitación pueden acelerar el proceso digestivo, dejar poco tiempo para una absorción adecuada y provocar deposiciones más frecuentes.
Los cambios vitales suelen desencadenarlo. Mudarse a una casa nueva, los viajes largos en coche, los fuegos artificiales o incluso las separaciones breves pueden generar ansiedad en los perros. Antes de la necesidad repentina de hacer caca, estas situaciones pueden ir acompañadas de otros signos reveladores, como jadear, caminar de un lado a otro o gemir.
Lo mejor es mantener estable la rutina diaria de tu perro y premiar el comportamiento tranquilo durante los momentos de estrés. Medidas sencillas como ofrecerle espacios tranquilos y juguetes familiares o utilizar el refuerzo positivo durante el adiestramiento pueden contribuir mucho a aliviar la ansiedad y favorecer unos hábitos intestinales más saludables.
5. Ingerir objetos que no son alimentos (pica)
Algunos perros tratan el jardín o incluso el cubo de la basura como si fueran un bufé. Cuando un perro come hierba, tierra, piedras o incluso arena para gatos, su aparato digestivo paga las consecuencias. Estos elementos no comestibles suelen irritar el estómago y los intestinos, lo que puede causar deposiciones frecuentes, diarrea o incluso un malestar estomacal repentino.
Los riesgos van más allá de la irritación. Ingerir basura o heces puede exponer a los perros a parásitos intestinales o infecciones bacterianas, por lo que las deposiciones no solo pueden ser más frecuentes, sino también blandas o malolientes. Los cachorros y los perros jóvenes son especialmente curiosos, pero incluso los adultos pueden adquirir este hábito si están aburridos o estresados.
Si tu perro tiene la costumbre de comerse todo lo que encuentra, la supervisión es fundamental. Desviar su atención con juguetes, limitar el acceso a lugares tentadores o utilizar un bozal de cesta durante el juego al aire libre puede impedir que ingiera objetos no comestibles y ayudar a que sus deposiciones sean más previsibles.
6. Parásitos o infecciones intestinales
A veces, hacer caca con frecuencia indica algo más que un problema alimentario. Parásitos como los ascárides, anquilostomas, tricocéfalos, Giardia y Coccidia pueden alterar la salud digestiva de un perro y suelen manifestarse mediante diarrea, hinchazón o heces con un olor excepcionalmente fuerte.
Perder peso a pesar de seguir una dieta saludable es otra señal de alarma.
Los parásitos no son los únicos que causan problemas. Infecciones bacterianas como las provocadas por Salmonella o Clostridium también pueden alterar el equilibrio del aparato digestivo y desencadenar deposiciones más frecuentes. Al principio, estas afecciones pueden parecer un simple malestar estomacal, pero pueden agravarse si no se tratan.
Los cachorros y los perros que pasan tiempo al aire libre suelen ser más vulnerables porque son exploradores curiosos y a menudo están expuestos a tierra o agua contaminadas. Los análisis periódicos de heces cada seis a doce meses ayudan a detectar pronto las lombrices o infecciones intestinales y a mantener bajo control tanto la salud como los hábitos intestinales de tu perro.
7. Enfermedades (EII, tiroides, diabetes y otras)
Cuando los hábitos intestinales de un perro cambian lentamente a lo largo de semanas o meses, la causa suele ser más compleja que la dieta o el estrés. Los cambios crónicos en la frecuencia de las deposiciones pueden indicar enfermedades subyacentes que afectan al aparato digestivo o a la manera en que el organismo procesa los nutrientes.
Entre las causas médicas más habituales se encuentran:
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Enfermedad inflamatoria intestinal (EII): Suele provocar deposiciones frecuentes, vómitos, pérdida de peso y, a veces, sangre en las heces.
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Hipertiroidismo: Un metabolismo elevado hace que la comida recorra el aparato digestivo con mayor rapidez, lo que aumenta las deposiciones.
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Diabetes: Puede provocar deposiciones más frecuentes, normalmente acompañadas de sed y micción excesivas.
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Problemas en las glándulas anales: Los esfuerzos o las molestias pueden dar la impresión de que el perro hace caca con frecuencia.
Estas afecciones requieren atención veterinaria sin demora. Probar remedios caseros sin disponer de un diagnóstico podría empeorar la salud de tu perro, así que conviene concertar una consulta si observas cambios persistentes en la frecuencia de sus deposiciones.
8. Comida para perros de baja calidad

Si tu perro hace más caca de lo habitual y las deposiciones son voluminosas o están poco formadas, el problema podría estar en el comedero. Muchos alimentos económicos o de calidad inferior recurren a ingredientes de relleno como el maíz, los subproductos del trigo o la soja. Estos ingredientes recorren rápidamente el aparato digestivo, por lo que tu perro hace caca con frecuencia, pero obtiene pocos beneficios nutricionales.
Como los perros no pueden absorber por completo los nutrientes de los ingredientes de relleno, el organismo trata gran parte de ellos como residuos. El resultado es una defecación excesiva que mantiene ocupados a quienes recogen las cacas, pero aporta poco a la salud general del perro.
Al elegir una dieta, revisa atentamente la etiqueta. Los alimentos de calidad para perros suelen incluir carne de verdad como primer ingrediente y reducen al mínimo el contenido de relleno.
Una dieta basada en proteínas completas y nutrientes equilibrados favorece unas deposiciones saludables y suele traducirse en cacas más pequeñas y fáciles de recoger.
9. Edad y etapa vital
La frecuencia con la que un perro hace caca no es la misma en todas las etapas de la vida. Los cachorros, por ejemplo, procesan la comida a toda velocidad porque su aparato digestivo todavía se está desarrollando y tienen un metabolismo elevado. Es totalmente normal que hagan caca cinco o incluso seis veces al día, a menudo justo después de comer o dormir la siesta.
Por otro lado, los perros de edad avanzada también pueden experimentar cambios en la frecuencia de las deposiciones, aunque por motivos distintos. Los perros mayores suelen desarrollar un estómago sensible, una digestión más lenta o problemas de movilidad que les dificultan aguantarse las ganas de defecar.
Las dietas que incluyen comida blanda o fibra añadida para ayudar al organismo durante el envejecimiento también pueden aumentar las deposiciones.
Una de las formas más sencillas de controlar estos cambios es llevar un diario de deposiciones. Anotar cuándo y con qué frecuencia hace caca tu perro te ayuda a detectar patrones y cualquier cambio repentino que pueda indicar un problema de salud relacionado con su etapa vital.
10. Más ejercicio o hidratación
Un aumento repentino de los paseos, las sesiones de juego o las aventuras al aire libre puede cambiar algo más que el nivel de energía de tu perro. La actividad física estimula de manera natural el aparato digestivo, hace que la comida avance más deprisa y provoca deposiciones más frecuentes.
Lo mismo ocurre con la hidratación. Cuando los perros beben más agua, sus heces suelen ablandarse y la necesidad de hacer caca puede aparecer antes. Por lo general, es una señal saludable de que el organismo se mantiene hidratado y elimina residuos.
Si el apetito y la energía de tu perro se mantienen estables, es totalmente normal que necesite hacer caca más veces después de un paseo largo o de jugar activamente. De hecho, muchos perros defecan justo después del ejercicio porque el propio movimiento estimula la actividad intestinal. Este tipo de deposiciones frecuentes forma parte de la vida con un perro activo y no es motivo de preocupación.
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Cuándo es normal hacer caca con frecuencia y cuándo acudir al veterinario
1. ¿Qué frecuencia es normal?
Que un perro haga caca con frecuencia no siempre significa que pase algo malo.
La mayoría de los perros adultos defecan entre una y tres veces al día, y ese intervalo se considera totalmente saludable. Los cachorros, con su aparato digestivo en desarrollo y un metabolismo más rápido, pueden hacerlo hasta cinco o seis veces al día.
También influyen otros factores relacionados con el estilo de vida. Una dieta rica en fibra suele producir deposiciones más voluminosas, mientras que hacer más ejercicio puede acelerar el proceso digestivo y hacer que tu perro haga caca con mayor frecuencia. En estos casos, la frecuencia suele reflejar cambios en la dieta o la actividad, no una enfermedad subyacente.
2. Señales de alarma que requieren atención veterinaria

En algunos casos, hacer caca con frecuencia puede ser inofensivo, pero existen señales claras de que podría estar ocurriendo algo más grave.
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Un aumento repentino o extremo de la frecuencia de las deposiciones que no coincide con cambios en la dieta o los niveles de actividad.
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Diarrea que dura más de uno o dos días, especialmente si es acuosa o urgente.
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Heces que contienen sangre o mucosidad, o que tienen un olor o un color inusuales.
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Otros síntomas, como vómitos, debilidad o molestias visibles al intentar defecar.
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Cambios crónicos en los hábitos intestinales de tu perro que duran varios días o más.
Si observas alguna de estas señales de alarma, lo mejor es pedir asesoramiento profesional cuanto antes. Incluso una consulta veterinaria por internet puede ayudarte a decidir si necesita atención urgente. Actuar pronto ayuda a proteger la salud de tu perro y evita que los pequeños problemas se agraven.
3. Por qué es importante pedir la opinión de un veterinario
Aunque algunas causas de las deposiciones frecuentes son leves, otras requieren un diagnóstico profesional.
Las afecciones como los parásitos intestinales o los problemas de tiroides suelen poder identificarse con un sencillo análisis de heces o de sangre, y el tratamiento suele ser relativamente sencillo.
Consultar pronto al veterinario puede impedir que aparezcan problemas digestivos crónicos o enfermedades más graves. Si no sabes con seguridad si los hábitos intestinales de tu perro son normales, siempre es más prudente acudir al veterinario que esperar y confiar en que el problema se resuelva por sí solo.
Tenlo todo preparado: por qué las bolsas compostables importan a los dueños responsables
1. ¿Por qué llevar bolsas compostables?

Los paseos diarios con tu perro ya implican llevar material para recoger sus cacas, pero, cuando las deposiciones se vuelven más frecuentes, esas bolsas pueden acumularse con rapidez. Si están fabricadas con plástico convencional, cada bolsa que tiras a la basura deja un impacto duradero.
Ahí es donde las Bolsas compostables para caca de perro Pogi’s marcan una verdadera diferencia. Son gruesas, no gotean y cuentan con certificaciones de compostabilidad conforme a normas como DIN CERTCO, ASTM D6400, EN 13432 y AS 5810.
Ya las añadas a un sistema de compostaje doméstico o terminen en una instalación industrial, las bolsas se descomponen por completo sin dejar microplásticos.
Para quienes tienen que recoger más cacas, pasarse a las bolsas compostables es una forma sencilla de mantener limpia esta rutina.
2. Principales ventajas de las Bolsas compostables para caca de perro Pogi’s
Elegir bolsas compostables es más que una cuestión de comodidad. Es una decisión que hace que cada recogida cuente.
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Compostabilidad certificada: Probadas para descomponerse en las condiciones adecuadas, estas bolsas permiten reducir los residuos plásticos con cada uso.
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Resistentes para cualquier recogida: Gruesas y sin goteos, son lo bastante resistentes como para recoger incluso las cacas más grandes sin preocuparte.
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Compostabilidad certificada en todo el mundo: Reconocidas conforme a normas como DIN CERTCO, ASTM D6400, EN 13432 y AS 5810, ofrecen resultados probados y certificados, no afirmaciones imprecisas.
Cuando recoges las cacas de tu perro con las bolsas compostables Pogi's, una rutina diaria se convierte en una forma sencilla de mantener limpios los paseos.
Paseos limpios y perros sanos con Pogi's
Cada perro tiene sus peculiaridades, y sus hábitos intestinales forman parte de ellas. Algunos hacen caca con frecuencia porque son jóvenes y están llenos de energía; otros, por lo que comen; y unos pocos, porque su organismo necesita cuidados adicionales. Lo importante es saber cuándo forma parte de su rutina y cuándo merece la atención de un veterinario.
Lo único que nunca cambia es la recogida. Con las Bolsas compostables para caca de perro Pogi’s puedes ocuparte de ella sin añadir plástico al montón. Resistentes, fiables y totalmente compostables, hacen que cada paseo resulte más fácil.
Convierte la recogida diaria en algo con lo que puedas sentirte bien. Elige las Bolsas compostables para caca de perro Pogi’s e incorpora los paseos limpios a tu rutina.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo conseguir que mi perro haga caca con menos frecuencia?
Para ayudar a tu perro a hacer caca con menos frecuencia, normalmente hay que empezar por examinar su dieta y su rutina. Si el número de deposiciones te parece excesivo, comprueba si está comiendo demasiada cantidad, un pienso de baja calidad o demasiadas sobras de la mesa. Una dieta saludable, con fibra equilibrada, proteínas de calidad y grasas saludables, favorece un tránsito intestinal normal. El ejercicio habitual y un menor nivel de estrés también ayudan a regular sus hábitos intestinales. Si tu perro sigue haciendo tanta caca sin motivo aparente, una visita al veterinario y un análisis de heces pueden descartar parásitos o problemas digestivos.
¿Cuántas deposiciones son demasiadas para un perro?
La mayoría de los perros adultos hacen caca entre una y tres veces al día, mientras que los cachorros lo hacen entre cinco y seis veces. Superar estas cifras podría indicar que la salud digestiva de tu perro está desequilibrada. Las deposiciones frecuentes no siempre son una señal de alarma, sobre todo si las heces tienen un aspecto normal y su energía y apetito se mantienen estables. Sin embargo, cuando hace más caca de lo habitual y además presenta heces acuosas, sangre, mucosidad o molestias, es hora de consultar al veterinario para detectar posibles problemas de salud subyacentes.
¿Qué alimentos hacen que los perros defequen más?
La dieta de un perro influye mucho en la frecuencia con la que hace caca. Las fórmulas ricas en fibra, las dietas para controlar el peso y los ingredientes de relleno como el maíz, el trigo y la soja pueden hacer que un perro defeque más. Un exceso de calcio, los alimentos sin digerir o incluso las dietas crudas también pueden provocar deposiciones más frecuentes. Los premios y las sobras de la mesa suelen añadir un volumen innecesario al aparato digestivo. Elegir el mejor alimento para perros, con ingredientes de alta calidad, y adaptar los niveles de fibra a la etapa vital de tu perro suele dar lugar a deposiciones más pequeñas y saludables.
¿Puede el estrés de mi perro hacer que defeque más?
Sí, el estrés y la ansiedad pueden hacer que un perro defeque más. Los ruidos fuertes, los viajes en coche, las visitas al veterinario o la separación de sus dueños pueden desencadenar deposiciones relacionadas con el estrés. Los perros estresados pueden mostrar otras señales, como caminar de un lado a otro, gemir o jadear, seguidas de una necesidad urgente de hacer caca. Esto ocurre porque el estrés aumenta la motilidad intestinal y hace que las heces avancen más deprisa. Puedes ayudar manteniendo rutinas tranquilas, reduciendo la exposición a los factores estresantes y utilizando el refuerzo positivo para favorecer tanto la salud como el bienestar digestivo de tu perro.
¿El pienso seco hace que los perros defequen más?
El pienso seco puede provocar deposiciones más frecuentes si contiene grandes cantidades de ingredientes de relleno o ingredientes ricos en fibra, como guisantes, legumbres o pulpa de remolacha. Muchos alimentos secos de baja calidad son menos digestibles, lo que significa que el organismo del perro absorbe menos nutrientes y produce más residuos. El mejor alimento para favorecer unas deposiciones saludables es aquel que incluye carne de verdad como primer ingrediente, una cantidad equilibrada de fibra y grasas saludables. Si las heces de tu perro se vuelven voluminosas o frecuentes tras cambiar de alimento, quizá sea el momento de revisar su dieta.
¿La raza de mi perro es propensa a defecar en exceso?
Algunas razas tienen un aparato digestivo más sensible que otras, lo que puede dar lugar a deposiciones más frecuentes. Los perros jóvenes y las razas pequeñas suelen tener un metabolismo más rápido, por lo que su rutina intestinal puede ser más activa. Las razas grandes, o aquellas propensas a sufrir problemas en el aparato digestivo, también pueden presentar una frecuencia de deposiciones que parezca superior a la media. Las tendencias de cada raza importan, pero la dieta, el ejercicio y la salud general suelen tener un papel más relevante. Llevar un seguimiento de los hábitos intestinales de tu perro te ayudará a saber si la frecuencia es normal para su raza o indica algún otro problema.
Por qué los perros hacen tanta caca: preguntas frecuentes
¿Por qué hace tanta caca mi perro?
Las deposiciones frecuentes suelen deberse simplemente a la dieta, ya que los alimentos ricos en fibra o ingredientes de relleno y las raciones grandes producen más residuos. La edad también influye, pues los cachorros hacen caca más a menudo. Si el cambio aparece de repente o va acompañado de otros síntomas, consulta al veterinario.
¿Cuántas veces al día debería hacer caca un perro?
La mayoría de los perros lo hacen entre una y tres veces al día. Los cachorros y los perros que siguen dietas ricas en fibra suelen hacerlo más. Lo más importante es saber qué es normal para tu perro y si esa frecuencia cambia de repente.
¿La comida influye en la cantidad de caca que hace mi perro?
Mucho. Los alimentos de baja calidad y con abundantes ingredientes de relleno generan más residuos, mientras que una dieta más digestible suele producir deposiciones más pequeñas, firmes y menos frecuentes.
¿Debo preocuparme si mi perro hace mucha caca?
En general, no hay problema si las deposiciones son frecuentes pero tienen un aspecto normal. Acude al veterinario si observas diarrea, sangre, mucosidad, pérdida de peso o un cambio repentino de hábitos.
¿Sobrealimentar a mi perro puede hacer que defeque más?
Sí. Darle más comida de la que necesita simplemente genera más residuos, así que consulta las recomendaciones sobre raciones para su peso y ajústalas si es necesario.
¿Cómo puedo facilitar la recogida?
Ten siempre a mano bolsas para caca resistentes y sin goteos, tanto para los paseos como para limpiar el jardín, de modo que las recogidas frecuentes sigan siendo rápidas y limpias.
¿Es normal que mi perro haga caca 6 veces al día?
Seis veces al día es una frecuencia elevada, pero puede ser normal para algunos perros, especialmente los cachorros o aquellos que siguen una dieta rica en fibra. Lo más importante es saber si es normal para tu perro y si las heces tienen un aspecto saludable. Un aumento repentino de la frecuencia merece una consulta veterinaria.
¿Cómo consigo que mi perro deje de hacer tanta caca?
Examina primero la dieta. Un alimento más digestible y con menos ingredientes de relleno suele producir deposiciones más pequeñas y menos frecuentes. Dale la ración adecuada para su peso, evita sobrealimentarlo y consulta al veterinario si el cambio es repentino.
¿Cuántas deposiciones son demasiadas para un perro?
No existe una cifra absoluta, pero hacer caca sistemáticamente más de tres o cuatro veces al día, o un aumento repentino, merece atención. Ten también en cuenta el aspecto de las heces. Si hay diarrea, sangre o mucosidad, llama al veterinario.



