Última actualización: junio de 2026 · Revisado por el equipo de Pogi's Pet Supplies
Si alguna vez has conocido a un Bernedoodle, sabrás que tiene la misma dosis de osito de peluche que de payaso. Con la lealtad de un Boyero de Berna y la inteligencia de un Caniche, lo tiene prácticamente todo. ¿Y ese pelaje? Precioso, pero exigente.
Esta no es una raza que puedas lavar y dejar tal cual. El cuidado regular mantiene la piel sana, el pelo sin nudos y los muebles algo menos cubiertos de pelusa. Saltarse sesiones puede provocar enredos, problemas cutáneos o incluso hacer que tu cachorro no huela tan bien como para llenarlo de mimos. Tanto si tienes uno estándar como mini o toy, seguir el proceso adecuado es importante.
Así que prepara los cepillos, remángate y convirtamos la rutina de cuidado de tu Bernedoodle en el mejor momento de su día.
Conoce el pelaje del Bernedoodle

Una de las primeras cosas que notan quienes tienen un Bernedoodle es cuánto puede variar su pelaje. Algunos cachorros parecen ositos de peluche esponjosos de rizos cerrados, mientras que otros tienen ondas suaves o un pelo más liso. Estas diferencias no son solo cuestión de aspecto.
Determinan con qué frecuencia tendrás que cepillarlo, cuándo será imprescindible acudir a un profesional y cuánto pelo acabará en tu ropa o en el sofá. Conocer el tipo de pelaje de tu Bernedoodle es la base de una rutina de cuidado eficaz.
1. Pelaje ondulado (fleece)
El pelaje ondulado del Bernedoodle suele considerarse el «punto medio ideal» entre las dos razas progenitoras. Combina el pelo más liso del Boyero de Berna con los suaves rizos del Caniche y crea ondas de tacto sedoso. Este pelaje suelta poco pelo y es más fácil de cuidar que los rizos cerrados, aunque puede enredarse si se descuida el cepillado.
Detrás de las orejas y en las axilas suelen aparecer nudos sin que te des cuenta, especialmente si a tu cachorro le encanta revolcarse por la hierba. La mayoría de los Bernedoodles F1 y F2 tienen este pelaje, aunque la genética puede sorprenderte.
2. Pelaje liso
Menos común, pero llamativo, el pelaje liso del Bernedoodle se parece más al de la rama del Boyero de Berna. Suele quedar más pegado al cuerpo, lo que da al perro un aspecto más desgreñado y parecido a un osito de peluche. Aunque el pelo liso no suele retener los nudos con tanta fuerza como el rizado, suelta más pelo y también exige una rutina de cepillado regular.
El pelo suelto puede acumularse rápidamente alrededor de la cola o bajo las patas, lo que supone más tareas de aspirado y cuidado para las familias. Para quienes adoran el aspecto del Boyero de Berna, pero quieren la personalidad de un doodle, este tipo de pelaje es un compromiso divertido.
3. Pelaje rizado (lana)
El Bernedoodle de pelo rizado sale a su progenitor Caniche. Sus rizos cerrados quedan pegados a la piel y ofrecen una de las opciones más hipoalergénicas entre las razas de perro. Sin un cepillado frecuente y sesiones de peluquería profesional, los rizos de las orejas, la cola y el vientre pueden convertirse en nudos compactos y difíciles de eliminar.
La recompensa merece la pena, ya que un Bernedoodle de pelo rizado apenas suelta pelo y deja la casa mucho más limpia. Piensa en este pelaje como el «tejido de lujo» del cuidado de los doodles: precioso, pero muy exigente.
Herramientas esenciales para cuidar a un Bernedoodle

El pelaje de un Bernedoodle puede ser rizado, ondulado o liso, pero hay algo que no cambia: necesita las herramientas adecuadas. Sin ellas, el cepillado se convierte en una batalla, los nudos aparecen rápidamente y el pelo pierde su brillo natural. Este es un kit práctico que ayuda a las familias a mantener al día el cuidado en casa y, al mismo tiempo, complementa las sesiones de peluquería profesional cada pocos meses.
Cepillos y peines
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Carda: Deshace enredos y elimina el pelo suelto de los pelajes rizados y ondulados.
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Cepillo de púas: Funciona mejor en pelajes largos y doodles de pelo rizado que necesitan un cepillado frecuente.
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Cepillo de cerdas: Adecuado para pelajes más lisos; distribuye los aceites naturales y mantiene el pelo suave.
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Peine metálico: Pasa por zonas difíciles, como detrás de las orejas, las axilas y la cola, donde se forman los nudos.
Herramientas de corte y recorte
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Tijeras y máquinas cortapelos seguras para perros: Ayudan a recortar el pelo de las patas y a hacer pequeños retoques entre sesiones completas de peluquería.
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Tijeras de entresacar: Permiten que los cortes del Bernedoodle queden ligeros y bien integrados, en lugar de abultados.
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Herramienta cortanudos: Corta los nudos difíciles que no se pueden eliminar con un cepillado normal.
Productos básicos de cuidado
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Cortaúñas o limas eléctricas: Evitan que las uñas crezcan demasiado y causen dolor.
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Champú y acondicionador para perros: Limpian sin eliminar los aceites naturales y ayudan a mantener un pelaje sano.
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Spray desenredante: Facilita el cepillado y hace que resulte menos estresante tanto para el perro como para ti.
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Toallitas limpiadoras para perros Pogi's: Para retoques rápidos entre baños que refrescan el pelaje y las patas.
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Solución limpiadora de oídos con discos de algodón: Mantiene los oídos libres de cera y suciedad, reduciendo el riesgo de infección.
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Cepillo de dientes con pasta dentífrica canina: Protege la salud dental y mantiene el aliento fresco.
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Rutina paso a paso para cuidar a un Bernedoodle

Un entorno tranquilo facilita las sesiones de cuidado del Bernedoodle. Mantén un ambiente relajado, prémialo con pequeñas golosinas y deja que se familiarice poco a poco con el sonido del agua corriente y del corte de uñas. El objetivo es conseguir un perro relajado y un pelaje que se mantenga sano.
1. Cepilla el pelaje para evitar nudos
El cepillado es el primer paso porque una superficie lisa protege la piel durante el resto del proceso. Utiliza una carda para levantar el pelo suelto y deshacer los enredos leves. Haz pasadas cortas siguiendo la dirección en la que crece el pelo para no tirar de la piel ni eliminar sus aceites naturales.
Cambia a un peine metálico para llegar a mayor profundidad. Pásalo por las zonas problemáticas habituales: detrás de las orejas, las axilas, la cola y la parte posterior de las patas. Si el peine se engancha, detente y deshaz el nudo poco a poco con un cepillado suave en lugar de forzarlo.
Trabaja por secciones para que no quede ninguna zona oculta. Los pelajes ondulados suelen necesitar un cepillado de tres a cuatro veces por semana. A los pelajes rizados les va mejor el cepillado diario. Cepilla siempre antes del baño para que los nudos existentes no se aprieten. Esta rutina mantiene el pelo suave, ayuda a prevenir los nudos y prepara cada lavado y corte para obtener un buen resultado.
2. Báñalo con un champú suave y seguro para perros
Cuando el pelaje esté libre de enredos, habrá llegado la hora del baño. La mayoría de quienes tienen un Bernedoodle saben que no siempre es su momento favorito, así que prepara el ambiente con calma y sigue una rutina estable. Una alfombrilla antideslizante en la bañera y algunos premios cerca pueden marcar una gran diferencia.
Empapa por completo el pelaje con agua templada antes de aplicar el champú. Elige una fórmula suave e hidratante creada para perros con piel sensible, ya que los productos agresivos pueden eliminar los aceites naturales y causar irritación. Extiende la espuma desde el cuello hacia la cola, masajeándola sobre el pelaje sin acercarte a los ojos ni al interior de las orejas.
Aclara hasta que el agua salga limpia. Cualquier residuo puede provocar picor o dejar el pelo apagado. En perros de pelo rizado u ondulado, un acondicionador ligero puede ayudar a reducir los enredos y mantener el pelo suave entre sesiones.
3. Usa Toallitas limpiadoras para perros Pogi's entre baños

Bañar a un Bernedoodle con demasiada frecuencia puede resecarle el pelaje, pero no limpiarlo en absoluto deja suciedad y alérgenos. Las toallitas resuelven ese problema y te ofrecen una forma sencilla de mantenerlo limpio sin tener que recurrir siempre al champú.
Después de jugar al aire libre o de comer, pasa una toallita por las patas, el vientre, las axilas e incluso alrededor de la cara para eliminar polvo, caspa y olores. Las Toallitas limpiadoras para perros Pogi's contienen aloe vera, vitamina E y awapuhi hawaiano, que refrescan el pelaje a la vez que favorecen la salud de la piel.
Como son hipoalergénicas y suaves, puedes utilizarlas a diario en cualquier tipo de pelaje. Limpiarlo regularmente con ellas alarga el tiempo entre baños completos y mantiene a tu perro cómodo, suave y listo para los mimos. Prueba las Toallitas limpiadoras para perros Pogi's para facilitar al máximo el cuidado entre baños.
4. Recorta el pelaje cuando sea necesario
Un Bernedoodle esponjoso resulta adorable, pero, si no controlas su pelaje, pasa rápidamente de «osito de peluche» a «maraña de nudos». Ahí es donde entra en juego el recorte. El pelo de zonas como la cara, las patas y las áreas higiénicas crece más rápido que el resto, por lo que necesita atención adicional.
Utiliza tijeras de entresacar o una máquina cortapelos adecuada para el tipo de pelaje de tu perro. Si no tienes experiencia, una cita con un profesional cada seis u ocho semanas mantiene el pelo bajo control y reduce tu nivel de estrés.
Los cortes de pelo son más que una cuestión de estilo: también se adaptan a tu forma de vida y al clima. Los cortes más cortos ahorran tiempo a las familias ocupadas, mientras que los largos funcionan bien cuando hace frío. Muchas personas cambian de estilo según la estación.
Cortes populares para Bernedoodles
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Corte de invierno: Se deja el pelaje más largo para aportar calor adicional, aunque obliga a cepillarlo con frecuencia para evitar que se formen nudos.
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Corte de verano: Un corte más ligero que ayuda a tu perro a mantenerse fresco y facilita el cuidado diario durante los meses calurosos.
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Corte de Caniche: Una opción elegante que imita el aspecto tradicional del Caniche, ideal para quienes están dispuestos a mantener una rutina de cuidado regular.
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Corte de osito: Le da una forma suave y redondeada que realza la cara juguetona del doodle y resulta especialmente favorecedora en pelajes rizados y ondulados.
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Corte kennel: Se recorta bastante para facilitar el mantenimiento; suele ser la opción de personas ocupadas que quieren reducir al mínimo el cuidado del pelo.
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Corte cordero: Mantiene una longitud uniforme en el cuerpo y deja bien rasurados los pies, la cola y la cara para conseguir un aspecto equilibrado y pulcro.
Nunca cortes un nudo sin desenredarlo primero, ya que podrías causar cortes dolorosos y dejar zonas desiguales. Un recorte cuidadoso siempre es mejor que un atajo apresurado.
5. Límpiale los oídos con suavidad
Puede que el pelaje reciba casi toda la atención, pero los oídos también necesitan sus propios cuidados. Los Bernedoodles tienen orejas suaves y caídas que pueden retener humedad, por lo que deben limpiarse regularmente para mantenerse sanas.
Utiliza una solución para los oídos recomendada por un veterinario junto con una bola de algodón. Humedécela ligeramente y limpia los pliegues visibles, centrándote en el conducto auditivo externo. Haz una limpieza superficial. Nunca introduzcas nada a gran profundidad. El objetivo es eliminar la acumulación de suciedad sin irritar los tejidos sensibles.
Una revisión rápida de los oídos durante las sesiones ayuda a prevenir problemas antes de que aparezcan. Unos oídos limpios reducen el olor, ayudan a evitar infecciones y garantizan que tu Bernedoodle esté cómodo en el día a día.
6. Cepíllale los dientes cada semana
El cuidado dental es una de las partes más olvidadas del aseo. La sonrisa de un Bernedoodle puede ser tan encantadora como su pelaje esponjoso, pero pueden aparecer problemas graves tras esos dientes si se descuida la higiene dental. La enfermedad periodontal afecta hasta al 90 % de los perros al cumplir tres años. Comienza con placa que se endurece y se convierte en sarro y, si no se trata, progresa hasta causar inflamación de las encías, infección y pérdida ósea.
Utiliza un cepillo canino junto con una pasta dentífrica enzimática para perros. Haz círculos suaves sobre las superficies exteriores de los dientes y presta especial atención a la línea de las encías. Si nunca le has cepillado los dientes a tu Bernedoodle, empieza poco a poco con sesiones cortas y prémialo después para generar confianza.
El cepillado semanal debe ser el mínimo, aunque los snacks dentales y los aditivos para el agua pueden ayudar a mantener la boca más fresca entre limpiezas. Unos minutos de cuidado cada semana evitan dolor más adelante y te ahorran costosos tratamientos veterinarios.
7. Córtale las uñas con cuidado

Las uñas largas pueden hacer que cada paso resulte incómodo y, para un Bernedoodle juguetón, eso significa correr, saltar y disfrutar menos de la vida. El cuidado regular de las uñas mantiene las patas sanas y previene los problemas posturales asociados a unas uñas demasiado largas.
Procura cortarlas cada 3 o 4 semanas, aunque los perros que caminan a menudo sobre superficies duras pueden desgastarlas de forma natural algo más rápido. Utiliza un cortaúñas para hacer cortes rápidos o cambia a una lima eléctrica si tu perro prefiere bordes más suaves y menos presión.
Localiza siempre la parte viva de la uña, la línea rosa sensible que recorre el interior de las uñas claras. Cortarla puede causar dolor y sangrado. Si no estás seguro, recorta una pequeña cantidad una vez por semana en lugar de cortar demasiado de una sola vez.
8. Sécalo y dale el toque final
Los Bernedoodles recién bañados parecen esponjas con patas, ya que retienen agua en cada capa del pelaje. Dejarlos húmedos no solo resulta incómodo: también puede provocar problemas cutáneos que prosperan en la humedad retenida.
Empieza presionando firmemente una toalla contra el pelaje en lugar de frotarlo, ya que esto último puede causar enredos. Cuando hayas retirado la mayor parte del agua, utiliza un secador para mascotas con el ajuste más suave y frío. Avanza despacio por el pelaje, levantándolo por secciones para que el aire llegue hasta la piel.
Cuando el pelo esté seco, vuelve a pasar el cepillo. Este repaso final le da forma, alisa los pelos sueltos y revela todo el brillo de un pelaje sano. Para terminar, una ligera pulverización de acondicionador sin aclarado o spray desodorante mantendrá a tu Bernedoodle fresco y con un aspecto impecable hasta la próxima sesión.
Frecuencia recomendada según la edad y el tipo de pelaje del Bernedoodle
Empieza pronto con experiencias breves y positivas. Utiliza toallitas limpiadoras, un cepillado ligero y cortes de uñas suaves para que se acostumbre al proceso. Hacer que se sienta cómodo en esta etapa facilitará mucho los cuidados cuando sea adulto.
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Pelajes rizados: El cepillado diario es imprescindible para evitar nudos. Planifica un baño cada 3 o 4 semanas, aunque los perros activos que adoran el barro o la hierba pueden necesitar lavados más frecuentes. Los pelajes rizados también se benefician del uso regular de sprays desenredantes entre sesiones.
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Pelajes ondulados: Cepillarlos cada dos días suele bastar para mantener las ondas suaves y sin nudos. Báñalos cada 4 o 6 semanas, adaptando la frecuencia a su nivel de actividad y estilo de vida.
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Pelajes lisos: Cepillarlos dos veces por semana ayuda a controlar la caída del pelo y mantiene equilibrados sus aceites naturales. Báñalos cada 6 u 8 semanas para evitar resecar el pelaje.
Independientemente del tipo de pelaje, programa una sesión de peluquería profesional para tu Bernedoodle cada seis u ocho semanas, en la que le recorten el pelo, lo limpien en profundidad y realicen el mantenimiento general del pelaje.
Señales de que tu Bernedoodle necesita cuidados
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Mechones de pelo enredado bajo el vientre, alrededor de las patas o cerca de las orejas
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Un olor a humedad que persiste incluso cuando tu perro no ha salido al exterior
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Rascado persistente o zonas de piel irritada
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Uñas que repiquetean con fuerza en el suelo y hacen que caminar resulte difícil o incómodo
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Oídos con suciedad, enrojecimiento o un olor desagradable
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Aliento agrio o maloliente a pesar de los juguetes masticables o las golosinas
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Manchas de lágrimas, ojos llorosos o pelo que bloquea la visión alrededor de la cara
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El pelaje pierde su brillo natural y resulta áspero al tacto
Mantén a tu Bernedoodle feliz, limpio y cómodo
Cuidarlo no es solo cuestión de buen aspecto: es lo que mantiene a tu Bernedoodle cómodo, sano y listo para recibir todos los mimos. Dedicar unos minutos a las herramientas y los hábitos adecuados evita que más adelante tengas que luchar contra nudos, olores o picores. ¿Y lo mejor? Estos cuidados también sirven para estrechar vuestro vínculo, porque te permiten conectar con tu perro mientras mantienes en perfecto estado ese pelaje esponjoso.
Para esos momentos entre baños en los que no toca un lavado completo, utiliza las Toallitas limpiadoras para perros Pogi's. Son suaves, hipoalergénicas y lo bastante delicadas para usarlas a diario, por lo que resultan perfectas para patas embarradas, retoques rápidos en la cara o refrescarlo después de ir al parque.
No dejes que cuidar a tu perro se convierta en una tarea pesada. Hazlo sencillo y sé constante, y tu Bernedoodle te recompensará con comodidad, confianza y muchísimos movimientos de cola. Visita pogis.com para encontrar productos que facilitan la limpieza y ayudan a que tu perro tenga el mejor aspecto y se sienta de maravilla.
Preguntas frecuentes
¿Puedes cuidar tú mismo el pelo de un Bernedoodle?
Sí, puedes cuidar a un Bernedoodle en casa si tienes paciencia, las herramientas adecuadas y una rutina constante. El cepillado regular con una carda y un cepillo de púas ayuda a controlar los pelajes rizados y ondulados, mientras que un peine metálico resulta útil para comprobar si hay nudos difíciles.
Muchas personas se ocupan de tareas básicas como cortar las uñas de su Bernedoodle, limpiarle los oídos y cepillarle el pelaje. Aun así, se recomiendan sesiones de peluquería profesional cada seis u ocho semanas para mantener el pelo sano, prevenir los nudos y conservar los cortes más populares para Bernedoodles.
¿Con qué frecuencia necesitan cuidados los Bernedoodles?
La frecuencia depende del tipo de pelaje y del estilo de vida de tu Bernedoodle. Los Bernedoodles de pelo rizado necesitan un cepillado diario y baños más frecuentes para evitar nudos, mientras que los de pelo ondulado suelen necesitar un cepillado cada dos días.
Los pelajes lisos sueltan más pelo y requieren un cepillado semanal. Las sesiones regulares de peluquería profesional son importantes para todos los tipos. Acudir a un profesional cada seis u ocho semanas ayuda a mantener el pelaje sano. Una dieta equilibrada, el cepillado frecuente y unas herramientas suaves contribuyen a que tu Bernedoodle esté feliz y cómodo.
¿Deben cortarse el pelo los Bernedoodles?
Sí, cortarles el pelo regularmente ayuda a controlar su longitud y prevenir enredos. Muchas personas eligen estilos como el corte de osito, el corte de Caniche o el corte cordero, según el tipo de pelaje y el estilo de vida de su Bernedoodle.
Los cortes más cortos reducen las sesiones de cuidado en casa, especialmente en los pelajes rizados y ondulados propensos a formar nudos. El cuidado regular en casa entre las sesiones profesionales mantiene el pelo suave y previene problemas cutáneos.
¿Cómo se recorta el pelo de la cara de un Bernedoodle?
Recortar el pelo de la cara de un Bernedoodle exige cuidado y seguir el proceso adecuado. Utiliza tijeras de entresacar o tijeras seguras para perros para dar forma con suavidad al pelo alrededor de los ojos y el hocico, procurando no cortar demasiado cerca de la piel.
En los doodles de pelo rizado, cepillarlos antes de recortar ayuda a prevenir nudos y facilita el proceso. Algunas personas utilizan una mesa de peluquería para obtener más estabilidad. Si tu perro no se está quieto, plantéate acudir a un profesional que pueda recortarle la cara con seguridad y mantener un pelaje limpio y sano.
Mantenlo fresco entre baños
Para los retoques diarios entre baños, las Toallitas limpiadoras para perros Pogi's están hechas con un tejido grueso de fibra de bambú, tienen una fórmula a base de agua y no contienen fragancias. Son lo bastante suaves para la cara y los pliegues, pero suficientemente resistentes para las patas embarradas.
Cuidar a un Bernedoodle: preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia debes cuidar el pelo de un Bernedoodle?
Cepíllalo varias veces a la semana para evitar nudos y reserva una sesión completa de peluquería profesional cada seis u ocho semanas. Su pelaje espeso, de ondulado a rizado, se enreda con facilidad, por lo que el mantenimiento regular es esencial.
¿Necesitan los Bernedoodles peluquería profesional?
La mayoría, sí. Su pelaje sigue creciendo y se apelmaza sin recortes regulares, así que una sesión de peluquería profesional cada dos meses aproximadamente, además del cepillado en casa, ayuda a mantenerlos cómodos.
¿Cómo evito que el pelaje de mi Bernedoodle se apelmace?
Cepíllalo hasta la piel varias veces a la semana con una carda y un peine, prestando especial atención a la zona detrás de las orejas, las axilas y las patas, donde empiezan a formarse los nudos. Mantener el pelaje limpio y seco entre baños también ayuda.
¿Con qué frecuencia debo bañar a un Bernedoodle?
Bañarlo cada pocas semanas o cada dos meses es suficiente. Bañarlo demasiado reseca el pelaje, así que utiliza toallitas limpiadoras para limpiar las patas embarradas y refrescarlo entre baños.
¿Puedo cuidar a mi Bernedoodle en casa?
Puedes ocuparte del cepillado, limpiar las patas y la cara y hacer pequeños retoques, pero la mayoría de las personas dejan el corte completo en manos de un peluquero canino para mantener el pelaje uniforme y sin nudos.
¿Por qué se ensucia tan rápido mi Bernedoodle?
Ese pelaje suave y denso atrapa barro, residuos y humedad, especialmente en las patas. Una limpieza rápida después de los paseos evita que la suciedad penetre en el pelaje.
¿Puedes cuidar tú mismo el pelo de un Bernedoodle?
Puedes ocuparte del cepillado, limpiar las patas y la cara y hacer pequeños retoques en casa, pero la mayoría de las personas dejan el corte completo en manos de un peluquero canino profesional para mantener el pelaje uniforme y sin nudos.
¿Cuál es el mejor corte de pelo para un Bernedoodle?
El corte de osito corto y uniforme por todo el cuerpo es el más popular y el más fácil de mantener. Los cortes largos quedan muy bien, pero requieren mucho más cepillado para evitar los nudos.
¿Con qué frecuencia necesitan cuidados los Bernedoodles?
Cepíllalos varias veces a la semana y reserva una sesión completa de peluquería profesional cada seis u ocho semanas. Su pelaje sigue creciendo y se apelmaza si no recibe un mantenimiento regular.



